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Mayakobá invierte 550 millones de pesos en Riviera Maya: lo que un desarrollo por fases exige de la fotografía de arquitectura

  • Foto del escritor: Adrian Hernandez Binz
    Adrian Hernandez Binz
  • hace 13 horas
  • 5 min de lectura

¿Qué cambia cuando un desarrollo no se lanza una vez, sino varias?


La fotografía de arquitectura Riviera Maya suele pensarse como un evento: se construye el proyecto, se toman las fotos, se lanza la preventa. Pero eso deja fuera al tipo de desarrollo que domina hoy el mercado, el que se construye en fases durante varios años y lanza inventario nuevo cada vez que termina una etapa. El anuncio que hizo Mayakobá Country Club esta semana, una inversión de 550 millones de pesos entre 2026 y 2029 con cinco condominios en construcción simultánea, es el ejemplo más claro que ha salido en meses de por qué ese modelo cambia lo que un desarrollador necesita de su fotógrafo.


Dos edificios modernos en construcción en un entorno arbolado; uno casi terminado y otro de bloques expuestos bajo cielo azul.

Cinco condominios, 900 viviendas y ocho años de obra


Ernesto Torres, director general de Mayakobá Country Club, presentó el plan la semana pasada: cinco condominios en construcción simultánea, 85 mil metros cuadrados, 380 lotes, cerca de 900 viviendas listas para finales de 2026. Todo esto es parte de Ciudad Mayakoba, el máster plan de 409 hectáreas que incluye 15 subcondominios, 161 de ellas del Country Club. Los lotes unifamiliares van de 300 a 500 metros cuadrados, entre 9 mil y 15 mil pesos por metro cuadrado, más macrolotes para otras desarrolladoras.


Aquí conviene ser claro: quien habla es el director de la empresa que construye el proyecto. Las cifras de demanda son las de quien vende, no las de un tercero independiente.

Con esa salvedad, el dato más útil para cualquier desarrollador es este: entre 60% y 70% del inventario ya se vendió antes de que la obra esté terminada. El 80% de los compradores es nacional (Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Querétaro) y el 20% restante llega de Estados Unidos y Canadá. A partir de 2027, los recursos se enfocarán en un campo de golf de 18 hoyos diseñado por Sergio García, con los primeros nueve ya en construcción, Casa Club programada para inicios de 2028 y entrega total del campo a mediados de 2029.


Documentar una preventa que ya vendió sin que la obra exista



Vista aérea de un complejo en construcción entre selva densa, con edificios blancos, caminos de tierra y una carretera abajo en Tulum

Si dos terceras partes del inventario se vende antes de que el condominio esté terminado, la fotografía no puede esperar a que la obra esté lista. Ya escribí sobre esto en detalle: qué necesita un desarrollador de su fotógrafo en términos de cronograma, y el caso de Mayakobá es la versión a gran escala de ese mismo problema. Un proyecto de cinco condominios simultáneos no tiene una fecha de lanzamiento, tiene cinco, y cada una necesita su propio material: la unidad modelo de la primera torre lista antes de que la segunda tenga cimientos, el avance de obra documentado para tranquilizar al comprador que ya puso su anticipo, la vista del campo de golf cuando todavía es un trazo en la tierra y hay que venderla con render y con contexto real al mismo tiempo.

El cronograma de un desarrollo por fases no es solo un calendario de obra, es el mapa de cuándo necesita al fotógrafo en sitio. Y ese mapa se define en la mesa de planeación, no cuando el equipo de ventas pide material para el siguiente boletín.



Marketing visual para desarrollos inmobiliarios que crecen en el tiempo, no de golpe

El marketing visual para desarrollos inmobiliarios de una sola fase es relativamente sencillo de calendarizar: una sesión de preventa, una de avance de obra, una de entrega. En un desarrollo de ocho años con fases traslapadas, la lógica cambia. Cada fase compite por atención con la fase anterior que sigue vendiéndose y con la que viene. El material de la fase uno no puede verse desactualizado cuando arranca la fase tres, porque el comprador que

investiga el proyecto completo va a ver las dos.


Obrero en andamio instala vigas metálicas en una obra de edificio; cielo azul y paredes sin terminar.

Esto tiene una consecuencia práctica que pocas desarrolladoras planean con anticipación: la relación con el fotógrafo deja de ser un servicio puntual y se vuelve una relación de varios años, con un mismo criterio visual sostenido de la fase uno a la fase cinco. Si cada etapa la fotografía alguien distinto, con estilo distinto, el proyecto se ve fragmentado justo cuando necesita transmitir que es un solo plan maestro bien ejecutado.


El sargazo no frena esta inversión, y eso confirma un patrón


Llevamos meses documentando en este blog cómo el sargazo récord de 2026 afecta la percepción del comprador sin frenar la inversión de fondo en la región. Una desarrolladora anunciando 550 millones de pesos en nueva expansión, en la misma temporada en que 68 de las 140 playas del estado reportan presencia de sargazo, es la confirmación más directa de ese patrón: el capital sigue entrando porque las razones estructurales para invertir en la Riviera Maya no dependen de la macroalga de un mes en particular. Lo que sí depende de eso es qué tan exigente es el comprador antes de comprometer su anticipo, y ahí es donde el material visual hace el trabajo que el destino, por sí solo, no puede hacer esta temporada.


Preguntas frecuentes


¿Qué significa que un desarrollo se construya "por fases" para efectos de fotografía? Significa que no hay una sola sesión de preventa, sino una por cada etapa que se lanza al mercado, más las actualizaciones de avance de obra entre lanzamientos. El plan de producción se hace para todo el proyecto, no fase por fase de forma aislada.

¿Cuánto tiempo antes del lanzamiento de una fase debe entrar el fotógrafo? Idealmente desde que se define la fecha de entrega de la unidad modelo o la primera zona común terminada, no cuando ventas ya tiene comprador esperando material. En proyectos multifase esto puede significar coordinación con obra con meses de anticipación por cada etapa.

¿Es más caro fotografiar un desarrollo de varias fases que uno de una sola etapa? El costo por sesión es comparable a cualquier producción de preventa, pero el proyecto completo requiere más sesiones a lo largo de los años. Por eso conviene pensarlo como retainer en vez de contrataciones sueltas cada vez: da continuidad visual y evita renegociar condiciones en cada fase.

¿El mismo fotógrafo debería cubrir todas las fases de un desarrollo de varios años? Es lo recomendable si el objetivo es que el proyecto se vea como un plan maestro coherente. Cambiar de proveedor entre fases suele notarse en el tono, la luz y el encuadre, y eso resta seriedad justo en un proyecto que necesita transmitir continuidad.

¿La fotografía de arquitectura sirve igual para lotes unifamiliares que para condominios verticales? Sí, aunque el enfoque cambia. En lotes y macrolotes lo que se vende es el contexto: la traza, el paisaje, la infraestructura alrededor. En condominios verticales el peso está en la unidad terminada y las amenidades. Un desarrollo mixto como el descrito aquí necesita ambos enfoques dentro del mismo criterio visual.



Si tu desarrollo también crece por fases

Si tu proyecto está planeado para lanzarse en etapas a lo largo de varios años, la fotografía y el video arquitectónico que lo acompañen deberían planearse con la misma lógica de largo plazo que el resto del desarrollo. Puedes ver ejemplos de proyectos fotografiados para tener una idea del enfoque, o escribir directamente para platicar sobre cómo estructurar ese plan de producción antes de que arranque la primera fase.


Fuente de la noticia: Licety Díaz, "Inversión inmobiliaria de Mayakobá en Riviera Maya suma 550 millones de pesos hacia 2029", 24 Horas Quintana Roo, 20-21 ago 2026. https://24horasqroo.mx/2026/08/20/inversion-inmobiliaria-riviera-maya/

 
 
 

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